Nuestros Clubes de Lectura

Literatura de viajes

Club de lectura de poesía.

Literatura juvenil

Clásicos universales

Novelas de género (novela negra, ciencia ficción, etc.)

SEMANA 8

Libro que estamos comentando: 
Soledades, galerías y otros poemas

Buenas noches
 
En el Club de Lectura Virtual Atrapaversos continuamos acompañando a Antonio Machado en su recorrido por los caminos que se aventuran en sus "Soledades, galerías y otros poemas". La semana pasada leímos los poemas del 66 (Y esos niños en hilera) al 76 (¡Oh, tarde luminosa!l), en el orden en que aparecen en el libro. Podría existir alguna variación -como hemos visto- en algunas ediciones, pero no importa siempre que al comentar os refiráis al poema por el primer verso o título si lo tiene, porque así podremos identificarlo, localizarlo y leerlo. Esta semana toca leer los poemas del 77 (Es una tarde cenicienta y mustia) al 96 (Sol de invierno), dado que hay más de una semana para terminar el libro, con varios festivos y poemas bastante asequibles.
De todos modos, quienes vayan a un ritmo más lento de lectura no pasa nada porque las entradas permanecen y permitiendo realizar un seguimiento de la lectura y de los comentarios realizados.
De todos modos, por favor, recordad que el análisis de la lectura y los intercambios de impresiones los hacemos a través de los comentarios y que es muy importante vuestra participación porque estas aportaciones nos conducen a nuevos puntos de vista y a reparar en aspectos en los que quizá nunca nos hubiésemos fijado. Cualquier comentario, por sencillo que sea, es bienvenido porque nos enriquece.
Entre estos comentarios, figuran los siguientes versos que hemos atrapado (o que nos han atrapado):

  • Los niños que llevan “el sol de la tarde / en sus velitas de cera” (LXVI);
  • La luna-calabaza (LXVI);
  • Esos sueños enigmáticos cuyo “lino” se llevan “las hadas silenciosas de la vida” (LXIX, LXX);
  • “La luna está vertiendo / su clara luz en sueños” (LXXII);
  • “La estrella es una lágrima / en el azul celeste. / Bajo la estrella clara, / flota, vellón disperso, / una nube quimérica de plata.” (LXXIII);
  • “La blanca cigüeña, / como un garabato, / tranquila y disforme ¡tan disparatada!” (LXXVI)…

 
Algunos de ellos nos recordaron a las greguerías de  Ramón Gómez de la Serna.
 
Entre los poemas en que más nos hemos fijado figura el 66 (Y esos niños en hilera), un poema sobre un recuerdo infantil de la fila del colegio con el que nos hemos sentido muy identificados, aunque la estructura final del poema nos ha descolocado un poquito. Como podemos comprobar una vez más, casi toda la obra del poeta se erige sobre el pasado, no puede evitar mirar con los ojos del recuerdo; esto se ve reflejado, incluso, en el empleo de ciertas palabras o vocablos que utiliza y que están, prácticamente, en desuso (arcaismos) y que nos han obligado a tirar de diccionario en otros poemas del libro (aljaba...). Incluso la métrica es clásica, aunque con ciertas variaciones que la dotan de cierta originalidad. Sencillez y tiempo son este libro.
 
 
Nos vemos en los comentarios
Cuidaos y cuidad
Besos y versos