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Odisea, cantos VII-IX

Libro que estamos comentando: 
La Odisea

En estos tres cantos que vamos a leer esta semana entramos de lleno en las aventuras de Ulises. 
Como sabéis Odiseo ha llegado al país de los Feacios, allí gracias a Nausícaa (y, no lo olvidemos, gracias a la diosa protectora Atenea) Ulises puede entrar en el palacio de Alcínoo y disfrutar del agasajo de unos huéspedes notables. Fijaos una vez más en cómo es todo ese "protocolo" de llegada a un palacio y de agasajo, y sobre todo fijaos que hasta que los invitados no están bien servidos (lavados, untados de aceite, comidos, regalados...) no se les pregunta quiénes son y a qué han venido (algo así ya habíamos visto con Telémaco en el palacio de Menelao, ¿verdad?), ¿no os resulta sorprendente? De hecho Ulises en esta ocasión tarda dos cantos en responder a Areta cuando esta le pregunta: "¿quién eres? ¿De qué gente y país? ¿Quién te dio esos vestidos [pues le suenan, y con razón, se los dio su hija Nausícaa en el capítulo anterior para que no se presentara desnudo delante de sus padres]? ¿No has dicho que arribaste a estas tierras errando a través de las olas?". Y aunque Ulises empieza a contar algo de su propia historia y cómo ha llegado hasta allí la cosa y da alguna respuesta a las preguntas que se le hacen, se demora. De hecho no desvela aún quién es.
Y no lo hará en el siguiente canto, el VIII, en el que, tras reposar toda la noche, con la llegada del nuevo día se organiza una pequeña fiesta para recibir y agasajar al invitado (del que tan poco o nada saben, ¿no os resulta sorprendente?). Por cierto en este canto aparece Demódoco, el aedo más importante de todos los que salen en la Odisea, el narrador que conmueve a nuestro héroe hasta el llanto al menos en dos ocasiones, pues Demódoco es un "aedo divino, a quien dio la deidad entre todos el don de hechizarnos con el canto que el alma le impulsa  a entonar.". Ocurre además una cosa bien interesante: UIises escucha su propia historia contada por este narrador, esto es algo que, para quienes habéis estado en este club cuando leímos el Quijote, os sonará, pues en la segunda parte del Quijote los protagonistas pueden leer las aventuras de la primera parte, de hecho varios personajes hablan de ellas y las comentan. Algo así, pero de forma oral, está sucediendo en este canto, ¿no os parece una maravilla? Hay quienes afirman que la Odisea es una suma de pequeños motivos, de historias trenzadas sin más por aedos de la época que alguien pasó al texto escrito, pero si os fijáis en estos cantos veréis que la arquitectura de estos capítulos está bien elaborada, no es cosa de improvisar o de colocar de cualquier forma, esto nos da dos posiblidades (creo): o esto se contó mucho antes de pasar a la escritura y fue depurándose y mejorándose con el paso de los años, las versiones y las voces, o esto en verdad esconde una voluntad creadora, un autor consciente de lo que estaba construyendo y, sobre todo, de cómo contarlo de la mejor manera posible. 
En el canto VII continúa la fiesta, la competición deportiva, la comida y, sí, también, el canto del aedo contando la historia de Ares y Afrodita atrapados por el inteligente Hefestos, pero sobre todo más detalles de historias que ya se contaban y cantaban del propio Ulises, así que no os extrañéis cuando Odiseo dice "quiero honrarle [a Demódoco] aunque esté yo afligido; de parte de cualquier ser humano que pise la tierra, la honra y el respeto mayor los aedos merecen, que a ellos sus cantares la Musa enseñó por amor de su raza". Ea, ahí es nada, cómo no me voy a entretener hablando y señalando a este aedo al que tanto se honra :-)
Por fin en el canto IX Ulises desvela su identidad y empieza a contar las aventuras que no sabemos (porque nos lo encontramos ya directamente en Ogigia), es decir, todo lo que le pasó desde que partió de Troya hasta que llegó a la isla de Calipso. Llegan unas páginas apasionantes, llenas de aventuras, magia, personajes fantásticos, momentos inolvidables... Así pues pasaremos por Ísmaro, tierra de cícones; luego estaremos de visita por la isla de los Lotófagos (¿qué os parecen los lotófagos, a quiénes os recuerdan?); y por último disfrutaremos de una de las historias más famosas y mejor armadas de este libro, la de la isla de los cíclopes. Yo no voy a dar más detalles (que me he enrollado mucho una semana más) y espero con mucho interés vuestros comentarios (respuestas de los retos, cuestiones que os han sugerido las lecturas, curiosidades, inquietudes, etc.).
Poneos los cinturones, llegan páginas inolvidables. La maravilla.
Feliz semana de lecturas
Pep Bruno 
 
 
PD.: No estoy dando las respuestas de los retos anteriores, algunas han salido en los comentarios y otras no. Si hay alguna que no conseguís encontrar, decídmelo para que os dé yo la respuesta.
El reto de esta semana tiene dos retitos, uno fácil y otro difícil. El fácil: han aparecido varios adivinos en las páginas que llevamos leídas de este libro, el más famoso de todos ellos fue Tiresias, si habéis visto Edipo Rey ya os habréis cruzado con él, aunque si no recuerdo mal aparecerá más adelante en la Odisea; el reto fácil es que busquéis la historia de Tiresias y averigüéis por qué causó la ira de algún ser divino y cómo esto acabó convirtiéndole en adivino. El reto algo más difícil: ¿por qué dos dioses tuvieron que hacer las murallas de Troya?, ¿qué dioses, por cierto?, ¿y cómo es posible que esas murallas habiendo sido hechas por dos dioses no resultaran inexpugnables para los hombres? 
Bola extra. En estos capítulos se da pista de por qué Poseidón parece tenerle tanta inquina a Ulises, ¿alguien lo sabe?