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Novelas de género (novela negra, ciencia ficción, etc.)

2º parte. Varios candidatos al papel de cadáver. Sábado y mitad del domingo.

Libro que estamos comentando: 
El reinado de Witiza
Acostumbrados como estamos a que los policías de Los Ángeles o Nueva York se topen con casos criminales que requieren, al menos, de su astucia y de su determinación, cuando no de los recursos tecnológicos y de grandes equipos humanos, o de los laboratorios  que facilitan los resultados indudables de pruebas que no se pueden comprobar a simple vista, el cadáver encontrado en un cajón dentro de un nicho del cementerio de Tomelloso puede parecernos poca cosa, y más si las primeras conclusiones de las observaciones y de los informes del forense concluyen que el muerto no ha sufrido muerte violenta y que ha sido embalsamado recientemente, y por manos expertas.
 
Que haya sido embalsamado el cuerpo sobre el que gira todo el argumento de la novela va a ser una de esas ideas simples y geniales de García Pavón, porque así se evita las molestias producidas por la descomposición del difunto y, además, da tiempo a que se pasen por el Depósito del cementerio curiosos e interesado en reconocer los anónimos restos mortales que se encontraron en el cajón.
 
Juega habitualmente García Pavón con la muerte y los muertos en sus novelas. No quiere que su policia estrella se enfrente a casos menores, que serán los que ocurren habitualmente en un pueblo. Por eso no hay mejor motivo para que se luzca Plinio y para que demuestre todas las habilidades por las que es admirado en su pueblo, y ya también en la España entera, que tenga que resolver un asunto en el que lo primero es saber quién es y cómo ha llegado hasta el nicho en un cajón. 
 
"No estamos sobrados de cadáveres en Tomelloso". dice uno de los personajes de la novela, y menos si aparece como por arte de magia en un sitio vigilado que no tiene fácil acceso. No es de extrañar que Plinio, cuando d moento de reflexionar en voz alta con sus amigos, admita su perplejidad y piense que el caso le queda grande por la rareza de los hechos . 
 
Profundo conocedor de la gente de su pueblo, sabe que en este lance requiere de la ayuda de los parroquianos para que surja alguna pista que alumbre la oscuridad de los primeros momentos. La ayuda de la "secreta" de Alcázar será bienvenida pero él sabe que un cajón tampoco usual no se mueve por el pueblo así como así, ni se introduce fácilmente en el cementerio, burlando la vigilancia de Matías y la altura de los muros.
 
La fila constante de curiosos que se pasean desde el pueblo hasta el depósito de cadáveres deja unos cuantos indicios y posibilidades abiertas que Plinio, una a una, manda comprobar a sus subordinados o a la policía de Alcázar. El bando público también permite a García Pavón presentar un grupo de personajes secundarios que, me parece, no tienen igual en ninguna de sus otras novelas.
 
Como al principio va dando palos de ciego,  cualquier suposición sobre la identidad del cadaver merece ser tenida en cuenta, por lo que entre el sábado y el domingo las posibilidades están muy abiertas y con pocas certezas: don Ignacio de la Cámara, del que conoceremos su triste y desgraciado matrimonio hace ya muchos años; el trío de señoras de Madrid, con doña Ángela al frente, que demuestran tanto tesón como influencias para reconocer al cadaver de su marido fugado y divorciado hace más de treinta años; el señor, al parecer maestro, venido de Valladolid a pasar la fiestas del año pasado, y algunos otros que han sido propuestos con más vehemencia que acierto por los curiosos que visitan el depósito. 
 
Pero hasta el momento ningún indicio parece cierto. Plinio solo se siente verdaderamente interesado, y aquí demuestra sus dotes de sabueso que le han dado fama, cuando un albañil, el que estuvo acabando la tapia del cementerio, le confiesa que cree reconocer el cajón al haberlo visto hace unos días cómo era descargado por un camión delante de una puerta, en una calle del pueblo sin determinar. Esa pista sí que merece ser investigada.

En Youtube están todos los capìtulos de la serie que Televisión Española emitió en 1972. De calidad desigual, algunos siguen bastante fielmente el argumento de relatos y novelas.

 

Primer capitulo de la serie de detectives española Plinio