La sed. Una historia antropológica (y personal) de la vida en tierras de lluvia escasa
Esta historia también empieza en un lugar de La Mancha. Allí, hace miles de años, surgió la primera sociedad hidráulica de nuestro continente. Mucho tiempo después la sed llenó esas tierras de vides, olivos y cereales. Entre ellos nació Virginia Mendoza, cuya historia personal y familiar está ligada sutil pero irremediablemente a la falta de agua. En este sorprendente libro recoge y conecta viejos y nuevos descubrimientos científicos con un sinfín de relatos heredados insólitos, emocionantes y llenos de vida que hablan de quiénes fuimos y quiénes somos hoy.
La sed nos persigue y nos impulsa, nos enseñó el arraigo y el desarraigo. Empujó a nuestros antepasados más allá de África y, decenas de miles de años más tarde, asentó a sus descendientes junto a los pocos ríos caudalosos que quedaban. Es posible que nos ayudara a inventar el pan, pero también nos hizo conocer el hambre. Asistió al origen de civilizaciones, y también a su colapso. Nos llevó a mirar al cielo, a unir estrellas, a crear dioses de la lluvia y a una curiosa convivencia entre la fe y la ciencia durante la Pequeña Edad de Hielo: mientras unos invocaban la lluvia con danzas y rogativas, otros fundaban disciplinas para predecirla, medirla y retenerla.
Escrito desde uno de los puntos menos lluviosos y más amenazados por la desertización de Europa, este libro nos conduce a un fascinante viaje por el mundo y la historia, así como por los retos a los que nos enfrentamos como especie. La sed nos une, nos divide y no ha dejado ni dejará de acompañarnos, pues somos agua en busca de agua.
Temas propuestos
Hasta el final de la obra
“la sabiduría popular no es enemiga de la ciencia. A veces, puede incluso ser su aliada, porque una conclusión empírica puede ser también el punto de partida de un científico”.
Hola, amigas, amigos:
...Hasta el capítulo 8 "Hacedor de lluvias", incluido
Hola, amigas, amigos:
No es la primera vez que Virginia Mendoza lo explicita en La sed, pero en uno de los capítulos que esta semana comentamos, lo escribe con rotundidad:
“lo que me había propuesto...
Hasta el capítulo 5. "Bajo tierra seca", incluido
“La sed nos lleva, nos empuja, nos pide; nos pide que hagamos, que pidamos, que busquemos. La sed es como la dopamina que nos impulsa y que segregamos cuando la saciamos. Un ciclo sin fin”.
Hola...
Hasta el capítulo 2, incluido
Hola, amigas, amigos:
Empezamos con la lectura de “La sed. Una historia antropológica (y personal) de la vida en tierras de lluvia escasa”, de Virginia Mendoza.
Esta semana, conversamos en torno al...