Hasta el final de la obra
“la sabiduría popular no es enemiga de la ciencia. A veces, puede incluso ser su aliada, porque una conclusión empírica puede ser también el punto de partida de un científico”.
Hola, amigas, amigos:
Esta semana finalizamos la conversación en torno a la obra de Virginia Mendoza, esta suerte de híbrido entre ensayo y memoria que ha supuesto un verdadero viaje antropológico y vivencial a la historia del ser humano en las tierras de lluvia escasa. Por cierto, no hemos comentado el guiño que hace la autora a la obra de Mary Austin “La tierra de la lluvia escasa”, escrito en 1903, y que recientemente ha recuperado la editorial Vulcano.
Más allá de todos los hallazgos que la autora despliega ante nosotros: motines de subsistencia, brujas que atraen la sed, supersticiones, calendarios zaragozanos, cabañuelas, inventos poéticos como el cianometro (¿hay algo más hermoso que medir la azulinidad del cielo?) e ingeniosos como el higrómetro y, también, el nacimiento de la meteorología, de la ciencia que trata de explicar los fenómenos climatológicos... más allá de todo ello (que ya es bastante ), la obra me ha dejado una fuerte impresión: la sequía, los cambios climáticos, por sí solos, no explican la hambruna, las enfermedades, la desolación. Se trata de un conjunto de factores de origen humano que agravan la situación de los ciclos climáticos... empezando por la alteración de los mismos, porque los ciclos de la sequía y las inundaciones se aceleran.
Entender por qué y saber que algo, siempre, siempre, se puede hacer... pero todos juntos, en solidaridad, en colaboración.
He revisado los Objetivos de Desarrollo Sostenible que son la esencia, el motivo, de este club. Y la obra de Mendoza, que a priori puede relacionarse con los ODS 6 “Agua limpia y saneamiento” y el 13 “Acción por el clima”, se vincula con muchos de los 17 ODS: 1 “Fin de la pobreza”, 2”Hambre cero”, 3 “Salud y bienestar” incluso con el 8 “Trabajo decente y crecimiento económico”, o el 15 “Vida de ecosistemas terrestres”. ¿Qué opináis, me he dejado algún ODS que podamos vincular con esta obra?
La autora ha escrito un ensayo y unas memorias, desde un punto de vista antropológico, cuyo eje es la ausencia del agua y cómo esta influye en la biodiversidad. Hay cuestiones en el libro (momentos históricos, políticos, etc.) en las que, particularmente, no había reflexionado hasta ahora. Tal vez las conocía, pero no había unido los puntos que permiten dibujar algo diferente a lo que nos habían contado... En definitiva, un libro que permite (creo que la pide) una relectura.
¿Conversamos?