El Buscón, y IV

Libro que estamos comentando
Retrato de Quevedo

En estos días terminamos la lectura de este clásico de la literatura del Siglo de Oro, espero que hayáis disfrutado con las aventuras y desventuras de Pablos. En estos días leeremos las últimas páginas (de la 255 a la 308 en mi edición): capítulos VI al X del libro tercero.

La semana próxima leeremos un texto breve de Quevedo (también humorístico) y con eso terminaremos el mes. También os avanzo que en la siguiente semana, ya metidos en mayo, comenzaremos la lectura de La fiesta del Chivo, del premio Nobel recientemente fallecido Mario Vargas Llosa.

Al lío.

 

ESTA SEMANA

Esta semana, como os decía, terminamos el libro. Pero como veréis es un libro que el autor tenía intención de continuar, como pasó con tantos otros en la época, algunos quedaron así, truncados, otros se concluyeron a veces por los motivos más inesperados. Por ejemplo la segunda parte del Quijote la escribió Cervantes después de la aparición del Quijote de Avellaneda (le dio un coraje... y fue impulso bastante para ponerse manos a la obra con la segunda parte).

En los capítulos de esta semana veremos a un Pablos ya del todo metido en el mundo de la picaresca, acompañado de malas compañías y peores artes y recibiendo palos y desgracias en raciones generosas. Sin embargo hay un momento que me parece sorprendente (a ver qué pensáis vosotras, vosotros), que es el tiempo que vive una vida más o menos cómoda gracias a su habilidad para la escritura de versos y de obras teatrales. Y, sin embargo, parece que no es suficiente: acaba saliendo de ese espacio holgado y muelle para volver a las andadas, a los palos y las penurias. En fin.

Por otro lado, hemos hablado poco del estilo narrativo, no sé qué tal os ha resultado la lectura del libro: ¿ha sido difícil, sencilla, entretenida, imposible...? Son algunos siglos los que nos separan del momento en el que se escribió, así que el castellano de ese momento puede resultarnos algo difícil; y si además a esto le sumamos que Quevedo es un escritor poderoso, con muchos juegos de palabras y con humoradas y expresiones (en no pocas ocasiones) muy de la época, esto puede hacer que la lectura no resulte cómoda en ocasiones. Ya me decís qué tal os ha parecido este viaje.

Por último me gustaría preguntaros si creéis que la promesa de las Indias y la posibilidad de aventuras en un lugar remoto y desconocido para el autor habría funcionado; hemos visto tanta broma y tanta crítica de una sociedad y un modo de vivir tan concreto (y que Quevedo debía conocer bien) que esta posible segunda parte debería ser algo completamente distinto, ¿no os parece?

Bueno, espero que hayáis disfrutado del libro y que os animéis con Vargas Llosa en las próximas semanas.

Pasad una buena semana, 

saludos cordiales, 

Pep Bruno