El Buscón, I

Libro que estamos comentando
Cuadro con un retrato de Francisco de Quevedo

Bienvenidas, bienvenidos, continuamos con la actividad en la plataforma de clubes de lectura en línea de Castilla-La Mancha tras la lectura de Merlín y familia, de Álvaro Cunqueiro. En esta ocasión vamos a leer (para muchas, para muchos, releer) uno de los grandes clásicos de la literatura hispánica, La vida del Buscón, de Francisco de Quevedo.
Pero antes de meternos en harina, como es habitual cada vez que empezamos libro, unas cuantas recomendaciones prácticas: 

  • En primer lugar hablemos del libro. La edición que yo manejo es una edición crítica a cargo de Domingo Ynduráin, publicada en la colección de tapa negra (Letras Hispánicas) de la editorial Cátedra. Un librito sencillo de conseguir, barato y con un montón de notas y referencias que nos ayudan a contextualizar y entender la obra.
  • En segundo lugar una cuestión de ritmo. El libro tiene unas 200 páginas, así que será una lectura sosegada de cuatro semanas. En realidad el libro en mi edición tiene 100 páginas más pero son las que ocupa el estudio crítico previo.
  • Los comentarios. Al igual que en los clubes de lectura presenciales estos clubes de lectura virtuales se nutren de vuestras aportaciones. Sentíos libres para comentar lo que os apetezca: lo que os haya sugerido el texto, algún detalle, alguna reflexión, algo al hilo de lo leído, dudas, cuestiones sobre el estilo o la estructura, curiosidades, lo que os ha provocado, otras lecturas que os recuerde... en fin, lo que queráis. Igualmente os animo a comentar los comentarios de otros participantes del club e ir ampliando los hilos y las conversaciones. Los comentarios no están moderados, pero sólo podemos hacerlos (y leerlos) los participantes del club de lectura.
  • Vuelvo a insistir: os rogaría que incluyerais una imagen en vuestra cuenta (una foto de perfil), no hace falta que seáis vosotros, vosotras, pero es que si no todos los perfiles salen con la misma imagen por defecto y resulta bastante feo. Soy pesado con esto porque desde que hemos cambiado de plataforma veo muy pocas imágenes diferenciadas. Por favor, hacedlo.

Esta primera entrada con notas e introducción es algo más larga de lo habitual, espero que también os resulte interesante.

 

EL BUSCÓN

La vida del Buscón es una novela picaresca escrita por Quevedo (posiblemente) entre 1603 y 1608, que corrió de manera manuscrita hasta su publicación en imprenta en 1626. Quevedo no asumió su autoría (para evitar posibles problemas con la Inquisición) pero desde la primera edición aparece su nombre como autor.

Este libro nos cuenta las aventuras y desventuras de Pablos, un muchacho que pasa por muchos amos (como el inolvidable tacaño dómine Cabra), viaja mucho (Segovia, Alcalá de Henares, Sevilla, Toledo…), ve mucho y cuenta mucho. 

Con un estilo rico y afilado, esta novela es una trepidante sucesión de acciones, de personajes y lugares, que a través del humor (a veces desde la sátira exacerbada) disecciona y critica la sociedad en la que vivió el propio Quevedo.

Esta es una de las grandes novelas del Siglo de Oro español que tal vez algunas y algunos de vosotros hayáis leído durante vuestros estudios de Secundaria o de Bachillerato. Es el momento de acercarnos al libro y, sencillamente, disfrutarlo.

Vamos al lío.

 

ESTA SEMANA

Para esta semana os propongo la lectura de los cinco primeros capítulos (unas cincuenta páginas en mi edición). Son capítulos muy breves (en los que gran parte de la página está ocupada por las eruditas notas críticas).

El primero de los capítulos nos cuenta quién es y de dónde es nuestro protagonista, conoceremos a su madre (algo hechicera) y a su padre (algo ladrón), y también nos toparemos desde el primer minuto con la ingeniosa prosa de Quevedo, fundamental, en mi opinión, en este libro, puesto que tan importante es lo que se cuenta como la manera como está contado. Los hechos son divertidos, entretenidos, sorprentendes... sí, pero la manera como están contados resulta deslumbrante (y divertida, entretenida, sorprendente).

En el capítulo segundo el protagonista empieza su andadura de desgracias y desgarros, y lo hace en el colegio, donde conoce a Diego Zúñiga (don Diego), que será su amigo y personaje importante en estas páginas. Yo he pasado un buen rato con la batalla "nabal" y otros pasajes (como el de Poncio Pilatos) de este capítulo.

El capítulo tercero es el que aparece el famoso Dómine Cabra, y vemos las penurias y el hambre acuciando a nuestro protagonista (ya ejerciendo de criadito de don Diego). Las descripciones y las situaciones son brutales, ¿no os parece?

El capítulo cuarto, del viaje a Alcalá y del desplume por los pícaros rufianes en la posada, es agobiante. Uno ve cómo se está armando el lío y cómo don Diego no termina de enterarse hasta que la cosa está hecha y es dolorosa. 

Y en el capítulo cinco, ya en Alcalá, vemos la bienvenida que recibe el protagonista, tanto en el colegio como en el alojamiento. Es tremendo. Muy tremendo.

A lo largo de estas páginas no he podido dejar de recordar El Quijote y la comparación es bien interesante, porque hay algo que no tiene (al menos a mí me lo parece hasta ahora) que sí tiene El Quijote y es, acaso, lo que le da esa calidad diferencial. Tanto en El Buscón como en El Quijote los golpes, las puñadas, los engaños, las situaciones penosas... se dan en abundancia, pero mientras que en El Quijote conocemos a los personajes, sabemos de sus sabrosas conversaciones, ahondamos en sus almas y en sus maneras de ser y de pensar, en El Buscón todos los personajes parecen estar huecos, se limitan a sobrellevar la (tremenda) sucesión de adversidades y es más bien como si fueran ratones en un laberinto donde parece que la única opción es seguir adelante, sobrevivir, pase lo que pase.

No sé qué os parece a vosotras, a vosotros.

Os leo en los comentarios.

Saludos cordiales, 

Pep Bruno