El mundo de Sofia II: hasta Capítulo XIV: La Edad Media

Libro que estamos comentando
El Mundo de Sofía - Jostein Gaarder

Una de las cuestiones que plantea al lector es precisamente la delgada línea que existe entre ficción y realidad. ¿De qué forma el autor nos hace plantearnos, incluso, nuestra propia existencia?

Gracias a la metaficción, a la creación de una novela dentro de una novela. Sofía se plantea su existencia en el momento en el que descubre que puede ser solo parte de la imaginación de otra persona, Albert Knag.

¿Qué importancia tiene la filosofía?

Esta es, sin duda, una de las preguntas más importantes que nos deja este libro. Jostein Gaarder propone a la filosofía como el camino fundamental para comprender la vida, el que nos ayuda a comprender el origen de todas las cosas, el mundo que nos rodea, el lugar que ocupamos en él.

Como Sofía, a veces hemos tenido la sensación de que en el colegio no se enseña bien la filosofía y que incluso se le da más importancia a otras materias.

Este libro esconde una profunda crítica hacia los sistemas educativos que no dan la importancia que deberían a cuestiones más complejas, cuyo estudio podría ser igual o más interesante que otras asignaturas corrientes.

Lo único que necesitamos para convertirnos en buenos filósofos es la capacidad de asombro.

A veces, los sistemas educativos se centran en desarrollar actividades rutinarias que merman la creatividad y la imaginación.

La primera pregunta que recibe Sofía en una de las notas es “¿quién eres?”. Inmediatamente, el lector queda también sometido a esta cuestión.

Y es que, al igual que la protagonista, creemos saber quién somos. Sin embargo, lo que Sofía desconoce es que es un personaje creado por el padre de Hilde, personaje a su vez de Gaarder, para que esta última aprenda filosofía.

Poco a poco, a medida que Sofía investiga sobre quién es Hilde, se descubre a sí misma como un personaje. Es solo en este momento, cuando conoce su identidad, que deduce que el autoconocimiento es el único camino hacia la libertad y la búsqueda de la verdad.

Aquí os dejos una breve reseña de los personajes principales:

Sofía: Es una niña noruega que está a punto de cumplir 15 años. Es una chica solitaria y curiosa, le gusta reflexionar para conocer el mundo que le rodea. Cuando avanza la novela descubrimos que, en realidad, Sofía es un personaje creado por Albert Knag.

Hilde: Al igual que Sofía, Hilde es una joven que también está a punto de cumplir 15 años. Su padre Albert le envía la primera parte de la historia de Sofía. La muchacha es muy similar a Sofía, le gusta estar en soledad y el mundo que le rodea despierta su curiosidad. Su espíritu rebelde la hace querer encontrar respuestas a través de la filosofía.

Alberto Knox: Es el filósofo que enseña a Sofía a lo largo de toda la novela. Simboliza a la figura del profesor “perfecto”, cuya tarea consiste en guiar a su alumna y mostrarle el mundo a través de la historia de la filosofía. Hace que la joven no deje de hacerse preguntas y cuestionar el mundo que le rodea sin dar todo por supuesto.

Albert knag: Es el padre de Hilde, su trabajo le impide pasar el tiempo que le gustaría con su hija. Por eso, decide mandarle cartas sobre Sofía con el fin de que su hija aprenda filosofía.

Esta semana compartiremos la lectura de los siguientes capítulos:

Capítulo X: La Cabaña del Mayor

Sofía regresa al lugar donde perdió de vista al perro cuando intentó seguirlo. Así llega a una laguna donde, en la otra orilla, hay una casa roja. Con una barca que había allí, logra cruzar y decide entrar. Sin duda, ese era el hogar de su maestro y del perro. No obstante, cuando oye los ladridos del perro, indicando que estaba cerca, se asusta y sale corriendo. Antes, eso sí, coge una carta que había en la mesa y que estaba dirigida a ella. Como siempre, dentro encuentra preguntas filosóficas.

Ya en casa, su madre le hace preguntas para saber dónde ha estado. Sofía le cuenta todo sobre su excursión, sin especificar que una persona misteriosa está enviándole cartas. Su madre le responde que esa casa donde ha estado se conoce como «La Cabaña del Mayor» y que lleva tiempo deshabitada, aunque nuestra protagonista sabe que eso no es verdad.

Antes de que acabe el día, Sofía decide escribir una carta a su maestro para pedirle disculpas por haberse colado en su cabaña.

Capítulo XI: Aristóteles

Igual que Platón, Aristóteles creía que hay dos mundos, pero está en desacuerdo con que la idea sea primero que la «copia» material. Para Aristóteles, tras ver algo, el ser humano ha creado la idea, y no al revés, ya que no podemos nacer con ideas innatas.

Otros dos conceptos que introduce Aristóteles es que cada cosa individual se constituye de «materia» y de «forma». Además, considera que para alcanzar la felicidad, el ser humano debe utilizar todas sus capacidades y posibilidades.

Capítulo XII: El helenismo

Con la explicación del Helenismo, Sofía comprende la unión que se estableció entre Grecia, Egipto y el Oriente. Al menos hasta que la época romana comenzó.

Durante esta etapa de contactos surgieron nuevas religiones, lo que aumentó las dudas de las personas en cuanto a la vida y la muerte. Esto hizo que la Filosofía buscase respuestas más centradas en la salvación.

Una de las corrientes más interesantes, como aprende Sofía, es la de los cínicos, que consideraban que la felicidad no depende del lujo y del dinero pero tampoco de la salud. Por otro lado, los estoicos opinaban que todas las personas formamos parte de la misma razón universal. Por último, los epicúreos, discípulos de Epicuro, plantea como algo necesario para vivir el no tener miedo a la muerte.

Durante esta época también aparece el neoplatonismo, cuyo máximo representante es Plotino. Según estos autores Dios es Uno y está por encima de nuestro «yo» individual.

Capítulo XIII: Dos civilizaciones

Las clases continúan hablando de las civilizaciones indoeuropeas, que eran politeístas y acostumbraban a representar a sus dioses. Creían que la historia sucedía en ciclos y que el alma de reencarnaba.

Los semitas sin embargo tenían un solo dios y consideraban que el mundo había empezado con él. Ellos, al contrario de los indoeuropeos, no podían realizar representaciones de su dios.

En este contexto, Sofía aprende también sobre el pueblo judío y su creencia de que sus reyes eran hijos de dios. Así es como aparece la figura de Jesús, que salvaría al mundo entero. A partir de ahí, al considerarlo un hijo del dios cristiano y ser capaz de resucitar, su figura y la religión se extienden por el resto del mundo. A ello ayudan personas como el rey Constantino o San Clemente, el primer miembro de la Iglesia de Alejandría, ciudad simbólica de la Antigüedad.

Sofía, por su parte, vuelve a la cabaña y allí encuentra postales dirigidas a Hilde.

Capítulo XIV: La Edad Media

Alberto Knox cita a Sofía en una iglesia y acude vestido de monje. Allí le explica todo sobre los filósofos cristianos, para los que la religión era el motor y la explicación de todo.

La Edad Media comienza con el afianzamiento del cristianismo en lo que antes había sido el Imperio Romano. El clero ahora es el garante de todo el conocimiento y también el encargado de impartirlo. En consecuencia, toda la literatura medieval (o casi toda) está firmada por miembros de la Iglesia y tiene un componente didáctico.

Los filósofos cristianos más importantes fueron San Agustín, que se interesó por el origen del mal, y Santo Tomás de Aquino, que unió la fe y la razón y planteó que se puede llegar a Dios por ambos caminos.

Feliz semana de lecturas

Os leo en vuestros comentarios

Saludos

Alejandro López