3- Altazor, Temblor de cielo de Vicente Huidobro

Libro que estamos comentando
Altazor

 

3- Altazor, Temblor de cielo de Vicente Huidobro

 

Esta semana del lunes 19 de mayo leeremos Canto V, Canto VI

y Canto VII desde la página que va de la página 111 a la 138

 

Mis versos de los cantos de la lectura anterior

 

Canto II

(Toda una declración del amor más infinito)

 

Mujer el mundo está amueblado por tus ojos               

Se hace más alto el cielo en tu presencia                     

La tierra se prolonga de rosa en rosa                

Y el aire se prolonga de paloma en paloma

 

….

Sin embargo te advierto que estamos cosidos            

A la misma estrella             

Estamos cosidos por la misma música tendida           

De uno a otro                      

Por la misma sombra gigante agitada como árbol                  

Seamos ese pedazo de cielo                  

Ese trozo en que pasa la aventura misteriosa             

La aventura del planeta que estalla en pétalos de sueño

 

…. Mi alegría es mirarte cuando escuchas                   

Ese rayo de luz que camina hacia el fondo del agua              

Y te quedas suspensa largo rato            

Tantas estrellas pasadas por el harnero del mar                     

Nada tiene entonces semejante emoción                     

Ni un mástil pidiendo viento                     

Ni un aeroplano ciego palpando el infinito                    

Ni la paloma demacrada dormida sobre un lamento               

Ni el arco-iris con las alas selladas                    

Más bello que la parábola de un verso              

La parábola tendida en puente nocturno de alma a alma

 

 

….

Si tú murieras                      

Las estrellas a pesar de su lámpara encendida                       

Perderían el camino                      

¿Qué sería del universo?

 

Canto III

Manicura de la lengua es el poeta                      

Mas no el mago que apaga y enciende             

Palabras estelares y cerezas de adioses vagabundos                      

Muy lejos de las manos de la tierra                    

Y todo lo que dice es por él inventado               

Cosas que pasan fuera del mundo cotidiano

 

 

Matemos al poeta que nos tiene saturados                  

 

Poesía aún y poesía poesía                    

Poética poesía poesía                  

Poesía poética de poético poeta             

Poesía                      

Demasiada poesía

 

Basta señora arpa de las bellas imágenes                   

De los furtivos comos iluminados           

Otra cosa otra cosa buscamos               

Sabemos posar un beso como una mirada                  

Plantar miradas como árboles                 

Enjaular árboles como pájaros                

Regar pájaros como heliotropos             

Tocar un heliotropo como una música               

Vaciar una música como un saco           

Degollar un saco como un pingüino                   

Cultivar pingüinos como viñedos

Todas las lenguas están muertas           

Muertas en manos del vecino trágico                

Hay que resucitar las lenguas                 

Con sonoras risas              

Con vagones de carcajadas                    

Con cortacircuitos en las frases              

Y cataclismo en la gramática                   

Levántate y anda

 

Estalla en la boca de diamantes motocicleta               

En ebriedad de sus luciérnagas              

Vértigo sí de su liberación            

Una bella locura en la vida de la palabra                      

Una bella locura en la zona del lenguaje                      

Aventura forrada de desdenes tangibles           

Aventura de la lengua entre dos naufragios                 

Catástrofe preciosa en los rieles del verso

 

 

 

 

 

Canto IV

No hay tiempo que perder            

Y si viene el instante prosaico                 

Siga el barco que es acaso el mejor.                 

Ahora que me siento y me pongo a escribir                 

Qué hace la golondrina que vi esta mañana                

Firmando cartas en el vacío?

….

No hay tiempo que perder            

Todo esto es triste como el niño que está quedándose huérfano                

O como la letra que cae al medio del ojo                      

O como la muerte del perro de un ciego           

O como el río que se estira en su lecho de agonizante                     

Todo esto es hermoso como mirar el amor de los gorriones             

Tres horas después del atentado celeste

 

Las abejas satélites del nardo como las gaviotas del barco              

Las abejas que llevan la semilla en su interior             

Y van más perfumadas que pañuelos de narices                    

Aunque no son pájaros

Viene gondoleando la golondrina           

 

Entonces yo sólo digo                   

Que no compro estrellas en la nochería            

Y tampoco olas nuevas en la marería                

Prefiero escuchar las notas del alhelí                

Junto a la cascada que cuenta sus monedas              

O el bromceo del aeroplano en la punta del cielo                   

O mirar el ojo del tigre donde sueña una mujer desnuda                  

Porque si no la palabra que viene de tan lejos            

Se quiebra entre los labios

 

Yo no tengo orgullos de campanario                  

Ni tengo ningún odio petrificado              

Ni grito como un sombrero afectuoso que viene saliendo del desierto                   

Digo solamente                   

No hay tiempo que perder            

El visir con lenguaje de pájaro                

Nos habla largo largo como un sendero            

Las caravanas se alejan sobre su voz

 

Los Cantos V, VI y VII representan la fase final y más radical de esta exploración, donde el poeta lleva al extremo su propuesta creacionista y la desarticulación del lenguaje.

Muestran la culminación del viaje poético y metafísico de Huidobro: desde la desaceleración y el vacío existencial, pasando por la destrucción gramatical y la muerte simbólica, hasta el renacimiento en la pura experimentación fonética. El resultado es una obra que desafía las convenciones literarias y propone un nuevo horizonte para la poesía, donde el lenguaje se reinventa y se emancipa de la realidad

 

 

 

Canto V El vacío y la infancia del lenguaje

En el Canto V, Altazor ha "abierto el paracaídas", lo que implica una desaceleración en el ritmo y una transición hacia territorios desconocidos y despoblados. Aquí, el protagonista experimenta un vacío espiritual que solo puede llenarse regresando a un estado primigenio, casi infantil, del ser humano. El lenguaje comienza a jugar con formas y sonidos, acercándose a la inocencia y creatividad de la infancia. Es un canto extenso, donde la reflexión y la búsqueda de sentido se articulan a través de la experimentación literaria, con juegos que remiten a la infantilización del lenguaje y a la recuperación de una pureza original

 

… ¿Has visto en el cielo desierto           

La paloma amenazada por los años                  

Con los ojos llenos de recuerdos            

Con el pecho lleno de silencio                 

Más triste que el mar después de un naufragio?

 

Los días pasados son caparazones de tortuga

Todo es variable en el mirar sencillo                  

Y en los subterráneos de la vida             

Tal vez sea lo mismo

 

Molino del descorazonamiento                

Molino en fragmento

 

Molino en derretimiento                

Molino en desvalimento

 

Molino en desamparamiento                   

Molino con talento

Así eres molino de viento             

Molino de asiento               

Molino de asiento del viento                    

Que teje las noches y las mañanas                   

Que hila las nieblas de ultratumba                     

Molino de aspavientos y del viento en aspas               

El paisaje se llena de tus locuras            

 

Y el trigo viene y va            

De la tierra al cielo             

Del cielo al mar

No creas en los vaticinios del zodíaco               

Ni en los ladridos de las tumbas             

Las tumbas tienen maleficios de luna                

Y no saben lo que hablan             

Yo te lo digo porque mi sombrero está cansado de recorrer el mundo                   

Y tengo una experiencia de mariposa milenaria

….

Yo ojo el paisaje cansado             

Que se ruta hacia el horizonte                

A la sombra de un árbol naufragando

 

Y comienza la creación de nuevas palabras preludio de lo que hará Cortázar en Rayuela y otros textos…, escojo un fragmento:

Las verdondilas bajo la luna del selviflujo                     

Van en montonda hasta el infidondo                  

Y cuando bramuran los hurafones                      

Y la ondaja lanza a las playas sus laziolas                   

Hay un naufundo que grita pidiendo auxilio                  

Yo me hago el sordo

 

 

Canto VI. Primitivismo y desintegración gramatical

En el Canto VI, la desarticulación del lenguaje se profundiza. El poeta utiliza oraciones simples, reduce los tiempos verbales (predomina el presente) y elimina la cohesión gramatical. El resultado es un primitivismo lingüístico que representa el último estadio antes de la disolución total del sentido. La última palabra significativa del canto es "muerte", simbolizando el final del descenso de Altazor y su vida, y marcando el límite de la significación antes del salto al puro sonido. Este canto es el golpe final contra el mundo tangible y el lenguaje tradicional, antes de la entrada en la absoluta experimentación fonética.

 

Lana flor por ojo

       Flor por nube               

       Flor por noche             

Señor horizonte viene viene                    

Puerta           

Iluminando negro               

Puerta hacia idas estatutarias                 

Estatuas de aquella ternura                     

A dónde va              

De dónde viene                  

el paisaje viento seda

El paisaje                 

señor verde

Quién diría               

Que se iba               

Quién diría cristal noche               

Tanta tarde              

Tanto cielo que levanta                 

Señor cielo              

cristal cielo

Y las llamas             

y en mi reino

 

 

Canto VII. Apoteosis y renacimiento del lenguaje

El Canto VII es el más experimental y radical de toda la obra. Aquí, el lenguaje se descompone en fonemas, sonidos y juegos fónicos sin sentido léxico, alcanzando la "poesía pura" del "No-tiempo" y el "No-espacio". Este canto puede interpretarse, según algunos estudiosos, como un renacimiento: tras la muerte de Altazor en el canto anterior, el poeta renace como un "niño", en el sentido nietzscheano del "Superhombre", y su lenguaje se vuelve ininteligible para los lectores porque ha trascendido la condición humana y la lógica tradicional del lenguaje. La incomprensibilidad y la ruptura total con la gramática y el significado convierten este canto en un manifiesto creacionista: la palabra se libera de la realidad y se convierte en pura creación sonora.

 

 

Plegasuena             

Cantasorio ululaciente                   

Oraneva yu yu yo               

Tempovío                 

Infilero e infinauta zurrosía           

Jaurinario ururayú              

Montañendo oraranía                    

Arorasía ululacente            

Semperiva               

ivarisa tarirá

Campanudio lalalí              

Auriciento auronida

Lalalí             

Io ia

i i i o              

Ai a i ai a i i i i o ia              

 

¡Buena lectura!

Nos leeremos de nuevo el 26 de

Hasta entonces, ¡felices sueños!