Desde el capítulo 4 al capítulo 7, incluido
Queridas viajeras, queridos viajeros:
En los siguientes tres relatos viajamos de Sao Paulo (Brasil) a Toronto (Canadá) pasando por Seattle (EEUU) hasta llegar a Hong Khong.
Sigo dándole vueltas (cual pequeño torbellino o turbulencia) a la idea del zarandeo, de la conmoción. En estos tres relatos, en los que acompañamos al piloto, a la periodista, a la escritora y a la profesora de literatura de Hong Khon, las cosas esenciales de la vida, esas que remueven la estructura de nuestra vida, están ahí: el amor, la ruptura, el consuelo o distracción a través de una relación que propicia una app, la maternidad (la reciente y la antigua), la paternidad, la enfermedad, las relaciones largas que caen en la monotonía. Y lo nuevo, la relación por estrenar.
En el relato del encuentro entre el piloto y la periodista hay un cierto nerviosismo bajo la superficie de lo que se nos cuenta: por un lado están las expectativas de ella, de la periodista brasileña, ante la inminente entrevista a la escritora que tanto admira; el nerviosismo de él, al que acaban de abandonar y busca una suerte de ¿consuelo? Y las expectativas de ella, que busca una distracción a su propio nerviosismo. Y, luego, esa carrera en el Uber hacia el aeropuerto, esa situación que la lleva a pensar en que va a perder el vuelo, que lo pierde, que no llega... ¿Será un especie de premonición? Porque, cuando llega a Toronto, la escritora ha de irse y no puede entrevistarla. ¿Hubiera sido mejor perder el avión? En fin, si hubiese perdido el avión, ¿hubiese profundizado más en la relación con el piloto? ¿Hubiesen tenido alguna oportunidad de futuro?
La escritora, que vuela de Toronto a Seattle, se enfrenta a una situación muy difícil: su hija acaba de ser madre, su nieto está ciego y el padre se ha ido del hospital. ¿Qué significa esa (en cierta manera) huida paterna? La escritora se siente desolada, fracasada como madre, su hija está ante ella, demandando consuelo, soporte, algo... que ella no puede darle, porque no se siente capacitada.
Y, el encuentro en el supermercado con otra madre y otra hija, la conmueve profundamente, tanto que termina en los brazos de Wendy, la hija de Jackie. Cuando terminé de leer, por primera vez este relato, me sorprendió que la profesora de literatura que enseñaba la obra de la escritora canadiense no se mostrase más emocionada, no sé, su hija es la que lo demuestra, pero ella, no.
Cuando regresa a Hong Khong, en el vuelo de más de diez horas, nos enteramos de la encrucijada vital en la que se encuentra: tras un matrimonio de cuarenta años se ha enamorado de otro, de un médico diez años más joven que ella. Todo parece indicar que es el fin de su matrimonio, pero...
“¿El hecho de haberse enamorado del médico invalidaba en cierto modo su matrimonio? ¿Lo volvía falso de alguna forma? Ella no quería vivir una mentira”.
¿Qué os han parecido estos tres relatos? ¿Qué os ha llamado más la atención?
Os dejo por aquí algunas curiosidades:
- La Rua dos Trabalhadores, en Sao Paulo, a partir de 1994 pasó a llamarse Via Ayrton Sena, en homenaje al piloto de Fórmula 1 (https://guarulhosweb.com.br/40-anos-atras-era-inaugurada-a-rodovia-dos-trabalhadores-atual-ayrton-senna/)
- Aeropuerto Internacional SEA TAC
- Historia del Jardín Botánico Japonés de Seattle
- Web oficial del Jardín Botánico Japonés
- Terraza de la Space Needle
- Playas isla de Hainan
- Mid Levels, barrio residencial donde vive Jackie, en Hong Khong
¿Nos leemos?