Hasta el capítulo 6, incluido
Queridas viajeras, queridos viajeros:
En las próximas semanas recorreremos Nápoles con “Nápoles, el fuego del Mediterráneo”, como guía y referencia. Os enlazo el saludo de la autora, Kris Ubach, desde Nápoles (me parece muy especial que nos lleguen sus palabras desde la ciudad protagonista de su libro).
Kris Ubach es fotoperiodista y escritora especializada en viajes y turismo sostenible. Lleva más de veinte años colaborando en numerosas revistas y periódicos de ámbito nacional e internacional, como Viajes National Geographic (en este enlace podéis leer sus artículos), Conde Nast Traveler, Lonely Planet de Viajes, La Vanguardia, El Mundo o La Nación (Argentina), entre otros. Conduce la sección radiofónica semanal Cròniques Americanes en el programa Els Viatgers de la Gran Anaconda de Catalunya Ràdio, y, entre sus obras podemos destacar Pirineos, más allá de las montañas y este Nápoles, el fuego del Mediterráneo.
Estamos ante un libro de viajes escrito por una especialista a la que le gusta ir a los lugares, observar, hacer fotos, compartir, reflexionar, divulgar. La prosa sencilla y fluida nos lleva de un capítulo a otro desvelando una y mil curiosidades sobre esta ciudad “sucia, caótica, peligrosa” y, precediéndolos, una cita literaria. Como la de Las amigas estupendas, de la escritora Elena Ferrante. (Recomiendo muy mucho la lectura de la tetralogía de Ferrante, en la que Nápoles y su devenir son protagonistas por derecho propio. Y, la adaptación de la serie, también merece mucho la pena).
En la cubierta del libro, una moto y una cuerda con ropa tendida... en el prólogo, Ubach dice:
Los napolitanos resisten. Resisten porque lo han hecho toda la vida y porque nadie se lo ha puesto nunca fácil. El napolitano es napolitano a pesar de lo que piense de él el resto de la humanidad. Por ese motivo aquí encontramos calles muy turísticas en las que junto a la tienda de recuerdos hay una tripería con los callos colgando al viento. Por eso siguen tendiendo la ropa en los balcones, a pesar de que algunos políticos quieran erradicar esa práctica “poco estética.
Respecto a la ropa tendida, encontré hace unas semanas un pódcast muy interesante:
Eugenia Tenenbaum, historia del Arte, lee lo que dice la ropa tendida (y habla de Nápoles).
Son seis capítulos los que comentaremos esta semana: los Campos Flégreos, Quartieri Posilipo, Quartieri Chiaia y Capodimonte). Creo que, más allá de un resumen de ellos, podíamos comentar aquellas partes que más os han sorprendido, tal vez por lo inesperado o porque has gustado, especialmente, las historias que Ubach nos narra. Porque la autora referencia mitos, leyendas, películas, libros... historia antigua y moderna, mientras nos detalla encuentros casuales y citas concertadas con vulcanólogos, especialistas en pizza, viticultores, buzos o camareras indiferentes ante uno o dos movimientos sísmicos. Mientras pasea o toma un capuccio, mientras se asombra ante una cisterna gigantesca escuchando una ópera o se deslumbra con los mosaicos y el polvo de oro del Parque Arqueológico Sumergido de Baia.
Resulta un tanto inquietante comprobar cuánta verdad atesora el título de la obra de Ubach: el fuego del Mediterráneo. Y, cómo, las personas que viven en estos entornos volcánicos, hacen su vida normal, esperando que nunca se produzca la catástrofe (no puedo evitar recordar La Palma):
(...) yo que vivo en la zona roja, en el barrio de Vomero, nunca he sentido ningún terremoto. En general la gente está acostumbrada a existir con esa amenaza potencial sobre la cabeza. Siempre han vivido aquí, este es su hogar, saben lo que hay y nadie se marchará a no ser que entremos en alerta roja y tengamos que hacer las maletas. Cuando ese día llegue, pues nos iremos, qué remedio. Supongo que todos queremos pensar que nunca sucederá.
Quiero resaltar también este párrafo acerca de las obras de los viajeros del Grand Tour y los actuales escritores de viajes:
De aquellos periplos intelectuales que se llevaban a cabo en tren, barco y coches de caballos surgieron infinitos diarios de viaje, dibujos, grabados y acuarelas que firmaron desde François-René de Chateaubriand, Friedrich Nietzsche y lord Byron hasta Giovanni Battista Piranesi y Leandro Fernández de Moratín, entre muchos otros. Todos ellos pusieron su granito de arena para ensalzar las virtudes y apuntar los defectos de los paisajes y paisanajes, más o menos del mimos modo que hacemos hoy los periodistas y escritores de viajes.
Y, sobre los lectores de aquellas obras y los lectores de estas:
(...) fomentó un gran interés por estas crónicas, algunas de las cuales llegaron a ser auténticos best sellers. No solo las compraban aquellos que iban a emprender el viaje, sino también quienes, sin moverse de su salón, disfrutaban con la lectura de semejantes aventuras exóticas en las que aparecían ciudades perdidas y volcanes en erupción.
En fin... creo que tenemos mucho que conversar. Y, por cierto, ¿conocéis Nápoles? Y... ¿alguna otra novela ambientada en la ciudad?
- Kris Ubach en el pódcast de Joan Vendrel. Nápoles, el fuego del Mediterráneo
- Ruta por la Nápoles de Elena Ferrante. Página Dos, RTVE
- Parque Arqueológico Sumergido de Baia
- Giacomo Leopardi, entre el infinito y la nada. Pódcast
- Locos por los clásicos. Virgilio: La Eneida, pódcast de Emilio del Río para RNE
- Asociación Verace Pizza Napoletana
(El cuadro de William Turner ilustra esta entrada).