Desde el capítulo 21, hasta el final
Queridas viajeras, queridos viajeros:
Esta semana llegamos al final de nuestro viaje lector a Nápoles... y pienso que ya podemos decir que ha sido un viaje fascinante.
En estos últimos capítulos nos hemos paseado por villas espectaculares enclavadas en la costa amalfitana, hemos asistidos a un curso de cocina con una mamma italiana volcánica y enérgica, hemos sido testigos del milagro de San Gennaro, hemos recorrido un Nápoles y una isla, Procida, de cine, hemos comprado amuletos contra el mal de ojo en la calle en la que siempre es Navidad... y, la traca final: Pompeya, Herculano y un brindis desde la cima del Vesubio.
He disfrutado muchísimo con la lectura de esta obra, con la prosa ligera, sencilla y con chispa de Kris Ubach que nos incluye en su viaje, contándonos, por ejemplo, cómo logró una entrevista a la muy ilustre y carismática Mary Beard (qué interesante todo lo que ésta le cuenta sobre cómo comían y bebían los antiguos romanos), cómo disfruta con los taralli o cómo se divierte con los murales, grafitos y mosaicos de Pompeya... He de reconocer que los capítulos que más me han interesado de esta parte final, han sido los dedicados a las dos ciudades asoladas por el Vesubio, sobre todo, la Villa de los Papiros y esos rollos ennegrecidos, misteriosos, que hasta ahora (gracias a la IA) guardaban, inexpugnables, sus secretos. Pero el hombre, ah, el hombre, es un ser curioso empeñado en transgredir límites, obstáculos y prohibiciones. ¿No es fantástico saber que se podrán recuperar teorías filosóficas ignotas? Mi imaginación me lleva por las calles de Pompeya, por las tabernas, por los atrios, por las villas de los ricos en Herculano. A menudo, de algo terrible, surge una oportunidad maravillosa. Aunque sí, ojalá muriesen muy rápido...
Finaliza Ubach el libro con un apéndice con recetas de cocina, y es que la gastronomía es un aspecto muy relevante a la hora de conocer una cultura.
De nuevo, os dejo una batería de enlaces sobre algunos de los paisajes, villas, historias y relatos que Kris Ubach narra, aunque lo hace tan bien, que en esta ocasión creo que son más un adorno al texto que otra cosa:
- Vita Sackville-West
- Villa Cimbrone y el grupo de Blomsbury
- Chiara Lima, la cocinera de Ravello
- Fotos del Excelsior
- Mary Beard
- La IA que ha descifrado los secretos del papiro de Herculano
- El origen de la tradición del Belén: de Nápoles a España
- Taralli
¿Con qué sensación habéis terminado Nápoles, el fuego del Mediterráneo? ¿En cuál de las villas os gustaría vivir, pongamos, dos o tres meses?
Contadme, contadnos, lo que gustéis.