Hasta "Durante el impasse de aquella noche", incluido

Libro que estamos comentando
Delphine de Vigan

Hola, amigos, amigas:

Comenzamos la lectura de Los reyes de la casa de la autora francesa Delphine de Vigan. No sé si habéis leído alguna obra de ella, si no es así, pienso que esta novela es una buena oportunidad para acercarnos a su literatura, aunque no puedo dejar de recomendaros otras como Las gratitudes o Nada se opone a la noche. Sin embargo, para nuestro Club 17, en el que intentamos ir más allá de la vinculación de la literatura de diversos géneros con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030m y así, reflexionar, tomar conciencia y pasar a la acción en nuestra vida cotidiana, seleccioné Los reyes de la casa porque pivota en torno a la sobreexposición de los menores en las redes sociales, denunciando la explotación laboral de los niños por parte de los adultos (sus padres o tutores, las personas que han de protegerlos); esto es, estamos hablando de trabajo infantil pero con unas connotaciones y consecuencias que son permanentes: la huella digital de estos menores que no caduca. De trabajo infantil en Europa, en una familia acomodada... ¿o hacer vídeos les divierte y, entonces, no es trabajo? ¿Qué opináis?

En estos primeros capítulos, la autora nos presenta a Melánie Claux y sus anhelos de ser famosa desde que era una jovencita, de hecho, llegó a participar en un reality pero no tuvo “suerte” y fue la primera expulsada. En la actualidad, está casada con Bruno Dore, tiene dos hijos, Kimmy y Sammy, y gestiona un canal de YouTube con cinco millones de seguidores cuyos vídeos, protagonizados por sus hijos, ideados y dirigidos por ella y editados por su marido, acumulan millones de visualizaciones y likes. Parece que Melánie ha canalizado sus ansias de fama y de ser diferente a las demás, a través de esa suerte de proyecto empresarial familiar en el que están involucrados todos sus miembros y que consiste, principalmente, en narrar el día a día, momento a momento, todo lo que hacen, mediante la publicidad de un montón de marcas bastante conocidas y prestigiosas. Su mundo (ese mundo artificioso y superficial que ella describe con admiración y amor hacia sus seguidores, la misma admiración y amor que, según Melánie, éstos les demuestran) se tambalea con la desaparición de su hija, una niñita adorable de 6 años, Kimmy.

Paralelamente al trayecto vital y profesional de Melánie, transcurre la vida de Clara Roussell, cuyos padres, activistas y profesores, nunca soñaron que su hija se hiciese policía... pero la joven, atlética y bajita Clara pasa todas y cada una de las pruebas de la Brigada Criminal. Es la desaparición de Kimmy lo que desencadena el encuentro entre Clara y Melánie. Roussell es quien documenta cada paso de la investigación, y la que pronto cae en la cuenta de que alguien ha de visualizar los vídeos del canal Happy Break.

Kimmy sigue desaparecida, su hermanito Sammy y sus padres, están desolados. Por increíble que parezca, Melánie está convencida de que su canal de YouTube Happy Break es un regalo que le ha hecho a su familia y se recrimina el haberle dado permiso a sus hijos para jugar en el jardín, pero no se cuestiona si esa exposición en las redes sociales habrá tenido algo que ver con la desaparición de su hija. Ella los quiere... pero ¿los quiere bien?

Algunos enlaces:

¿Conversamos?

(Foto de Emilia Gutiérrez para La Vanguardia)