Finalizamos la primera parte: cap. 6 y 7
Queridas viajeras, queridos viajeros:
Si algo estoy aprendiendo con la lectura de este libro es cómo lo importante no es el destino, sino el viaje... tal y como escribió Kavafis en el poema que da título a nuestro club. Y me encanta.
En estos dos capítulos: La vieja Aziza y el capitán Jafar y Um Kulzum y los saltimbanquis egipcios, acompañamos a Esteva en su viaje, alterado por las circunstancias y los encuentros: acompañando a su amigo Abdelaziz que quiere abrazar a su hermano antes de que sea tarde, llega a Yemen, al Puerto de Moca y a la playa de Joja, donde vive el capitán Jafar con la vieja (y bruja) Aziza, y dos niñas que son sus nietas adoptivas. Dos niñas traviesas y listas, que no paran de hacer bromas y de preparar cachimbas (esto es tremendo) para poder fumar sin que nadie se lo recrimine.
En ese trozo de la costa del Yemen, Abdelaziz comprueba (no sin amargura) que su hermano está aquejado de una enfermedad degenerativa que le afecta a la memoria, ni siquiera sabe quién es él o qué es un hermano. Sin embargo, Jafar, el capitán Jafar, no ha olvidado su barco, que yace desencuadernándose y oxidándose en la playa. Envejeciendo como él mismo.
Pronto, nuestro joven viajero descubre que esa costa es un lugar paradisíaco si no fuera por el tremendo calor y por las bandas de contrabandistas y de guerrilleros que la frecuentan. Es hasta peligroso que continúe allí, y debe irse.
Tras pasar brevemente por el hotel de Dimitri (está ausente y decide irse) recala en la ciudad sudanesa de Wad Medanine, la capital de Gezira, donde enferma de nuevo de malaria. En la pensión en la que pasó su convalecencia, coincide con unos saltimbanquis, la troupe de un circo cairota, tal y como ocurría con los zíngaros que visitaban cada año aquel pueblo de su infancia, le arrastran (se deja arrastrar de muy buen grado) a Egipto, al Cairo. Allá vive Jordi Esteva cinco años y se hubiera quedado mucho más tiempo en ese lugar al que llegó amar si no hubiera sido por otra circunstancia azarosa: es acusado de traidor, de conspirador. Y le expulsan del país.
Fijaos, como él mismo dice, salió en pos de los árabes del mar y éstos le llevaron a los árabes del desierto. Aquel sueño de su infancia es esquivo... pero le está llevando a vivir una aventura tras otra, al igual que a Simbad, o a Ulises.
De la estancia compartida con el circo cairota, me ha fascinado toda la historia en torno a la cantante Um Kulzum (una verdadera diva) y la princesa drusa Asmahan, muerta en un rodaje de una manera muy apropiada, por lo dramática. También me han entusiasmado los propios integrantes de la troupe, ellas con sus batas de colores estridentes, el mago, los adolescentes que hacían de león... y he imaginado a un jovencísimo Jordi Esteva escuchando a Kulzum, emocionándose...
¿Qué os han parecido estos capítulos? ¿Qué personajes os han sorprendido más? ¿Conocíais las historias de Um Kulzum y de la bella princesa drusa?
- Tihama
- Puerto de Moca
- Yemen y el legado del café: leyendas, comercio y cultura
- Wad Madani
- Umm Kulthum, la diosa de la canción árabe
- Umm Kulhum, el astro del Oriente. Culturamas
- Princesa drusa Asmahan