1ª parte. Hasta el capítulo VI
"La posada Jamaica", publicada anteriormente como Posada Jamaica, La posada de Jamaica e, incluso, como La posada maldita, fue publicada originalmente en 1936 y enseguida logró popularidad por la versión cinematográfica que en 1939 realizó Alfred Hitchcock.
Tengo que advertir que, si no habéis visto la película (por otro lado, bastante recomendable), no lo hagáis hasta que hayáis terminado de leer la novela. La razón es que, a pesar de que en ambos casos el argumento es similar, Alfred Hitchcock adapta el libro de Daphne du Maurier y lo modifica para conseguir un ritmo cinematográfico más ágil, cambiando en este caso el orden de varias escenas.
En esta primera parte, se describe a la posada Jamaica como el lugar al que llega una joven huérfana, Mary Yellan, para vivir con su tía Patience, poco después de que falleciese su madre y la dejase sola en su granja del sur de Cornualles. La tía Patience vive en la posada en compañía de su marido Josh, que regenta el establecimiento de una forma muy particular.
La posada goza de una pésima fama entre los que viajan por la carretera que une Bodmin y Launceston, en los páramos más deshabitados de la región de Cornualles. Para los lectores menos habituados a la geografía del Reino Unido, Cornualles es el condado situado en el extremo suroccidental de Inglaterra, en una especie de punta de flecha que se adentra en el océano Atlántico.
;Ese es el ámbito geográfico en el que se desarrolla la novela, no en vano Daphne du Maurier vivió en la región los últimos años de su vida y conocía perfectamente los paisajes, las costumbres y el clima de la región, como tan detalladamente los describe en la novela. Su clima es fuertemente oceánico, lo que hace que tenga una alta humedad atmosférica y frecuentes lluvias y neblinas.
Mary se traslada desde su pueblecito en la costa hasta los páramos del centro de la región, una zona relativamente elevada en la que no abunda la vegetación y está permanentemente sacudida por los vientos. En esos solitarios espacios es donde se encuentra la posada. A pesar de su ubicación, nadie utiliza el establecimiento para descansar o realizar una parada. Las habitaciones están vacías y polvorientas. Únicamente, en las noches del fin de semana, se reúnen grupos de alborotadores y malencarados parroquianos que utilizan la cantina para beber y hacer misteriosos traslados de mercancías y bultos en carromatos en los que allí llegan.
Es evidente, tanto en la novela como en la película, que la posada sirve como centro de recepción y reparto de mercancías que tienen como origen el contrabando. Sin embargo, esta ocupación del grupo de misteriosos visitantes nocturnos no parece razón suficiente para la mala fama de la posada, por lo que durante los primeros capítulos la autora no detalla en ningún momento el origen de la mercancía ni de la brutalidad del grupo de malechores que el sábado se reúnen allí.
Si advertía que convendría no ver la película hasta haber leído el libro, es porque Hitchcock, en la primera escena de la película, desvela de forma muy evidente lo que en la novela es un misterio, las actividades del grupo de malechores y la forma en la que consiguen la mercancía, que solo quedará aclarado cuando hayan pasado muchos capítulos.
No lo vamos a desvelar aquí, porque es un elemento muy importante que ayuda a mantener el interés y la tensión de la novela, aunque poco a poco se va a hacer evidente hasta para un espíritu tan inocente como el de Mary.
Como curiosidad, otra de las diferencias entre libro y película es el origen de Mary Yellan. En la novela, como ya hemos señalado, vivía en una granja con su madre en el pueblecito de Helford, cerca de la costa sur de Cornualles, y en la película su personaje es irlandés, supongo que por estar interpretado en la gran pantalla por la actriz irlandesa Maureen O´Hara. Esto último no deja de ser un detalle menor.