2ª parte. Hasta el capítulo 11

Libro que estamos comentando
Cubierta de La dama de Cachemira

En otro callejón parecido a aquel en el que murió Paquito aparece otro cadáver. González Ledesma lo describe rodeado de tendederos con ropa interior, carteles de negocios abandonados y con toda la decrepitud de los patios trasteros de una gran ciudad. El escenario y los detalles del crimen son casi iguales; solo falta lo que Méndez va buscando y lo que le ha llevado hasta allí: una silla de ruedas.

Una vez más, el policía no está encargado del caso, pero a él le gusta curiosear cuando detecta que las coincidencias y las casualidades son demasiado evidentes. Le llama la atención que se produjesen ambos en un callejón. El escenario es el mismo, aunque la tipología del muerto no coincida. No parece un "marica"; es un oficinista sin ninguna relación, a priori, con la muerte de Francisco Balmes. Por lo tanto, solo queda pensar que el móvil ha sido el robo.
Méndez pensaba, en un primer momento, que el primer asesino, el de Paquito, era un profesional al que le habían encargado ese trabajo. Que se dejara el anillo de bisutería en el dedo se debió a que tuvo que oír las sirenas de la policía antes de huir. Y no cree que Esther, la viuda, tuviese ninguna responsabilidad en la muerte de Paquito. No es la mujer celosa que se entera de que su marido le es infiel con otro hombre y decide encargar su muerte a un profesional.
Méndez se lleva una sorpresa mayúscula cuando el propio Abel le confiesa la insólita relación que mantenía con el matrimonio de Paquito y Esther, demasiado avanzada para la época y demasiado para un policía con muchos resabios machistas.

En el piso, Abel Gimeno recoge sus pertenencias y se dispone a dejar la casa que compartía con el matrimonio. Se produce una escena llena de melancolía, en la que los sentimientos que percibimos los lectores se confunden. Esther le pide que no se vaya tan pronto. Se nota la proximidad, el cariño y la cercanía que da la costumbre y el haber compartido al mismo hombre. Puede que Esther lo necesite cerca y tenga pavor a quedarse de golpe sola en la casa.
Eulalia (Lali) la amiga de Esther, aparece por la casa, algo que parece ser habitual. Habla de Cachemira (¡por fin aparece la palabra del título!), donde dice que ha estado en su viaje por la India en compañía de su novio/amante Ricardo.

Todo el relato suena un poco a falso. Abel da la impresión de que no se lo cree del todo. Lali lo cuenta con cariño y con pasión, aunque el autor deja con maestría la duda en el lector de que todo sea una invención. De hecho, ambos se plantean las mismas dudas cuando Lali se va.

Lali no parece extrañarse de que Abel viva en la casa del matrimonio de Esther y Francisco, incluso anima a Abel a quedarse y a acompañar a Esther. Supongo que estaba al tanto del tipo de vida que llevaban en la casa.

Lali no quiere que conozcan a Ricardo ni que lo inviten a cenar. ¿Estrategia o verdad? Todos la envidian. Ella explica su viaje a la India con coherencia y conocimiento. Si no ha ido y está mintiendo, se ha documentado con bastante profundidad.
"¿-- Qué fue lo que te gustó más?.
-- Cachemira"

Les cuenta su experiencia de vivir en un hotel de barcas con tanto lujo de detalles que a los lectores se nos esfuman las reticencias que pudiéremos tener y la curiosidad de comprobar si esos lugares existen.

En un escenario totalmente distinto, Alfredo Cid vive la vida de un constructor con pocos escrúpulos. Sus años de ascenso económico y social le han permitido llevar una doble vida, la pública y la de un depravado y pervertido abusador. El relato en primera persona de la degradación a la que lleva a su mujer, Lourdes, asombra porque no se advierte ni el más mínimo atisbo de arrepentimiento ni de piedad hacia la mujer.

Cuando el personaje de Méndez brilla es cuando suceden escenas como en la del bar que hay debajo de su apartamento. El Chepa, con sus figurados diálogos agitanados, sobresale por su gracia y por su devoción hacia el policía. Es uno más de su catálogo de confidentes, el tigre, la sivila, el rompeculos, el culorroto, la Brigitte,.... todos personajes a los que estamos deseando conocer. Por ahora solo conocemos a la Tere, un personaje que adivino crucial en el desarrollo de la novela.