La cabaña del tío Tom, y VIII
Hola a todas y todos, llegamos a las últimas páginas de este librote que nos ha mantenido bien entretenidos los dos últimos meses, espero que hayáis disfrutado de la lectura. Antes de dejaros con el post de hoy os recuerdo que ya podéis apuntaros para la lectura del próximo libro, Ardiente secreto, de Stefan Zweig, una maravilla.
Para esta semana leeremos el resto de capítulos del libro, del XXXVII al XLV, unas 80 páginas en mi edición (de la 602 a la 683). Vamos al lío.
ESTA SEMANA
En esta última semana termina el descenso a los infiernos del protagonista del libro. Como si de una evocación de la obra de Dante se tratara, el tío Tom parece haber avanzado en los distintos círculos infernales hasta llegar al peor de todos y, desde allí, acceder a la puerta que daría al paraíso (aquí no hay paso por el purgatorio). No disimula la autora cuando titula, directamente, uno de los capítulos como "El mártir". Un mártir de la causa, un modelo y un ejemplo (como veremos en las últimas páginas en la casa de los Shelby.
Se anudan y cierran, además, otras tramas. la de Eliza y George, la de Cassy y Emmeline, y la de los propios Shelby. Aunque, en mi opinión, en algún caso de manera muy precipitada (como ocurre con Madame de Thoux). Verdaderamente pareciera como si el cierre de la trama (de las distintas tramas) fuera lo menos importante de la novela, habiendo cumplido ya su cometido de mostrar los horrores de la esclavitud (desde esa perspectiva cristiana) y teniendo su santa (Eva) y su mártir (Tom) y atados y bien atados todos sus argumentos y reflexiones, acaba casi de un papirotazo con todo lo demás. De hecho, que el último capítulo, el de "Comentarios finales", esté dedicado a justificar y explicar que mucho de lo leído está basado en hechos y personas reales, y a argumentar con ejemplos reales la valía de las personas negras libres, da una pista de la importancia que la autora daba a estas cuestiones.
A pesar del cierre precipitado de tramas hay alguna cuestión que no se deja de citar y que me parece muy valiosa: esta idea de que George acaba yendo a estudiar a la universidad porque no hay libertad sin educación, es, sencillamente, magnífica. La insistencia en esta cuestión en estas últimas páginas me ha parecido muy interesante (y muy actual, todo sea dicho: no hay libertad sin educación).
Por otro lado, la aparición en las últimas páginas de Liberia y del viaje de algunos de los protagonistas del libro a ese país africano, da voz a la solución de la Sociedad Americana de Colonización para la reubicación de personas que habían estado esclavizadas en África, y que supuso la creación de la República de Liberia (tiene una entrada bien completa en la Wikipedia).
¿Qué os ha parecido el libro?, ¿y el cierre?, ¿y los destinos de los distintos personajes?
Espero que hayáis disfrutado con esta lectura.
Saludos cordiales,
Pep Bruno