La cabaña del tío Tom, VII
Hola a todas y todos, entramos ya en las últimas páginas del libro, esta es la penúltima semana de lectura y, para estos días, os propongo que leamos los capítulos XXIX a XXXVI, ambos incluidos, unas 80 páginas en mi edición (pp. 524-601).
Vamos al lío.
ESTA SEMANA
Como os podéis imaginar, tras la muerte de Agustine St. Clare las cosas van a cambiar mucho para Tom y el resto de personas esclavizadas de la casa. Topsy escapó por los pelos (gracias a la tenacidad de Ophelia), pero Tom y los demás hombres y mujeres se enfrentan a nuevos cambios en sus vidas.
Ha dejado la autora el momento más crudo para esta última parte del libro. En cualquier caso, tiene sentido: no habría sido una novela que buscara mostrar el desastre de la esclavitud si hurtara a su relato la parte más horrible. Ha llegado el momento del amo malvado y de las situaciones al límite. Hoy, quizás, acostumbrados a películas que muestran esto (en ocasiones de manera hiperrealista) tal vez no nos llame la atención, pero seguramente estos pasajes debieron resultar especialmente duros en su época. Porque una cosa es tener una vaga idea de la situación y las condiciones en las que malviven los esclavos y otra muy distinta es "verlo", que es lo que ocurre en estas páginas, que se nos muestra de manera descarnada a personas tratadas como bestias a las que hay que domesticar. Horrible.
Encontramos nuevos personajes y caracteres (como Sambo y Quimbo, como Em y Cassy, como Legree) y entre ellos brilla con luz propia Tom. El protagonista del libro ha hecho un viaje que, ahora lo sabemos, es casi como un viaje iniciático, y, reforzando el argumento que atraviesa todo el libro (del valor de ser buen cristiano), parece estar investido de un poder que le hace más fuerte que el resto. La verdad es que la entereza que muestra en los momentos que vamos a leer estos días es, sencillamente, brutal.
Al mismo tiempo, como os decía, conocemos a Emmeline (Em) y su madre, y a Cassy y su dolorosa historia. Fijaos, de nuevo mujeres contando las dramáticas historias de una vida esclavizada. Este libro es, sobre todo, una historia tejida por mujeres (y por mucho sufrimiento).
Otro perfil muy interesante es el de Sambo y el de Quimbo, y cómo ellos ejemplifican el mal moral al que puede llevar la esclavitud, ¿no os parece?
Os leo en los comentarios, pasad una estupenda semana de lectura.
Saludos cordiales,
Pep Bruno