La parte de Guermantes, V
Hola a todas y todos, algo tarde pero aquí llegan las notas de la lectura de esta semana. Para estos días os propongo leer casi 90 páginas, de la 318 a la 406 en mi edición, me ha tenido enganchado y me ha costado parar. La señal de parada es la aparición del doctor Dieulafoy en casa de Proust, justo cuando aparece, paramos.
Os cuento.
ESTA SEMANA
Esta semana terminamos la primera parte de este tercer volumen y nos metemos en el primer capítulo de la segunda parte. Acabamos con la tertulia infinita (que decía Leira) y nos vamos de la mano de Proust a vivir la enfermedad de la abuela (va a morir, aviso, pero no en estas páginas que vamos a leer estos días).
Por cuestiones personales las páginas de esta semana me han tenido muy enganchado: la enfermedad de la abuela y las reflexiones al hilo de el dolor, la enfermedad, el sufrimiento... me han resultado fascinantes y me han recordado, en no pocas ocasiones, a mi padre (ya os he dicho que esta semana me ha tocado mucho por cuestiones personales), a quien, con seguridad, le habría interesado leer este tramo en el que vemos cómo la enfermedad va colonizando el cuerpo de la abuela y va acabando con ella.
Pero no son páginas tristes, hay mucho humor en ellas (bueno, lo de algunos médicos es tremendo, tremendo; y lo de sus soluciones, en fin, ni que fueran charlatanes de feria) y vemos algo que sucede también en la vida: cómo responden los amigos, familia, conocidos... ante la enfermedad de la abuela. Es increíble lo de las hermanas en Combray, emociona Bergotte, y mataría a bastonazos a M. de Guermantes, por citar sólo algunos ejemplos.
Hay alguna situación penosa, como cuando Proust y la abuela van al parque para ignorar que está enferma (por prescripción de algún médico), también hay alguna espeluznante (la abuela cantando/aullando en el lecho de muerte), pero hay mucha distancia entre lo que sucede y lo que se nos cuenta, Proust logra mantenernos a un tiempo cerca y distantes, es muy interesante.
No escribo más hoy, que voy a seguir leyendo ahora mismo.
Os leo en los comentarios.
Pasad una feliz semana de lectura,
Pep