Primera parte. Hasta la llegada a Herat. Hasta el capítulo CAMP ARENA
Lorenzo Silva está acostumbrado a mover a sus personajes, los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, por toda la geografía española, resolviendo casos de lo más variopinto.
La primera novela de la serie, "El lejano país de los estanques" ocurría en Mallorca, la segunda "El alquimista impaciente", aunque no se cita expresamente, tenía lugar en la central nuclear de Trillo y sus alrededores, las Islas Canarias son el escenario de "La niebla y la doncella", y así hasta esta novena entrega de la serie, "Donde los escorpiones".

Hasta entonces no hay lugar para el aburrimiento. La novela comienza con una de las escenas de acción más logradas en las novelas de Silva. El ya brigada Bevilaqcua y la sargento primero Chamorro se ven envueltos en una operación para desarticular a una banda de traficantes de droga en las chabolas de la Cañada Real madrileña. Órdenes y mensajes en la noche, policías y guardias civiles que esperan impacientes la orden para entrar en el poblado, helicopteros que sobrevuelan la zona, todo preparado para capturar finalmente al jefe de la banda. Aunque el éxito de la misión está a punto de escapársele de las manos a nuestro héroe de apellido casi impronunciable. Tendremos en este primer capítulo más acción que en toda la estancia de los guardias civiles en Afganistán.