Portada de Diario de un ladrón

Diario del ladrón

Autor/es
Jean Genet
Fecha de inscripciones
23-04-2026 hasta 31-05-2026
Fecha de lectura
04-05-2026 hasta 31-05-2026

«1932. España estaba entonces llena de parásitos, sus mendigos. Íbamos de pueblo en pueblo, por Andalucía porque hace calor, por Cataluña porque hay dinero, pero todo el país nos era propicio. Así que fui un piojo más, y con conciencia de serlo. En Barcelona frecuentábamos sobre todo la calle del Mediodía y la calle del Carmen. A veces dormíamos seis en una cama sin sábanas y al amanecer íbamos a mendigar por los mercados. Salíamos en grupo del Barrio Chino y nos desperdigábamos por el Paralelo con un cesto colgado del brazo porque las amas de casa preferían darnos un puerro o un nabo antes que un céntimo. A eso de las doce volvíamos con lo cosechado y nos preparábamos una sopa. Voy a describir las costumbres de los parásitos.»

Tras la reedición en 2021 de Diario del ladrón en Francia, siguiendo el texto original de 1948 y recuperando términos, frases y hasta párrafos censurados en su momento por pornográficos, se hacía urgente una nueva traducción de este monumento poético y erótico de la literatura del siglo XX.

Jean Genet (Paris, (1910-1986) Escritor francés, hijo de una prostituta, pasó su infancia en un orfanato, tras lo cual se trasladó a Morvan para residir con una familia que lo acogió. Sin embargo, el joven Genet pasó gran parte de su adolescencia en penales juveniles debido a una serie de robos, tras lo cual ingresó en el Ejército, del que fue expulsado después de ser encontrado con un compañero en actitud sexual. Empezó entonces un peregrinaje por Europa como vagabundo y ladrón, recurriendo a la prostitución para poder mantenerse.

De regreso a París en 1937 Genet pasó largas temporadas en la cárcel acusado de robo, mendicidad, falsificación de documentos y conducta impúdica y obscena. Es en la cárcel donde sigue desarrollando su literatura, siendo la temática autobiográfica una de las más utilizadas. En 1948, y tras años en la cárcel y a punto de ser condenado a cadena perpetua, la intercesión ante el presidente de la República de personalidades públicas como Sartre o Cocteau hizo que se le concediera un indulto. Para entonces ya había publicado cinco novelas, tres obras de teatro y varios poemas, aunque una parte de su obra (en especial la que hacía referencia a la homosexualidad o la que mitificaba la figura del ladrón elevándola a la categoría de héroe) estaba censurada.

A finales de los 60, y tras una crisis literaria motivada por un duro ensayo sobre su vida y obra firmado por Sartre, se convirtió en un importante activista político, estando presente en los acontecimientos de Mayo del 68, criticando la actitud de la policía con los argelinos residentes en Francia, participando en actos organizados por los Panteras Negras en EE.UU., o siendo uno de los testigos occidentales de la represión del gobierno israelí para con el pueblo palestino. 

Imagen
Fotografía de Jean Genet