1ª parte. El primer cuarto de la novela.
"Caballos lentos" (2018) es la primera novela de la serie "Jackson Lamb," de la que, en mayo de 2024, se publicó la sexta entrega, "En el país de los espías". La serie también se conoce por el nombre de esta primera novela.
En "Caballos lentos", y sobre todo en la primera parte, Mick Herron presenta a cada uno de los personajes que trabajan en una peculiar oficina del MI5 (el servicio de inteligencia del Reino Unido que se dedica principalmente a la seguridad interna del país https://www.mi5.gov.uk/ ) conocida como La Casa de la Ciénaga, el lugar donde van destinados los empleados del servicio que cometen errores graves en el cumplimiento del deber, pero no lo suficiente como para justificar el despido.
Comprobamos que este lugar se convierte en una especie de purgatorio en el que los allí destinados redimen sus culpas con escasas esperanzas de recuperar sus antiguos destinos en la sede central del Servicio. Herron sitúa la sede central de los espías cerca de Regent´s Park, un extenso parque en el norte de Londres, aunque, en realidad, la sede del MI5 se encuentra en Thames House, un inmenso edificio cerca de las Casas del Parlamento.
Con este distanciamiento entre las ubicaciones reales y las noveladas, Herron puede dar a entender que los hechos y los personajes que aparecen en esta novela, no pretenden reflejar de forma fidedigna los cometidos reales de los espías y los servicios secretos, sino que imagina conflictos que basculan principalmente hacia el humor, la crítica, el trazo grueso del personaje, las personalidades extremas y casi caricaturescas de los que reciben una última oportunidad de permanecer en el Servicio Secreto.
"La Casa de la Ciénaga no está en una ciénaga; tampoco es una casa", empieza precisando el autor. El nombre no aparece en ninguna comunicación oficial ni es el verdadero nombre del edificio. Es el nombre coloquial que puede deberse a que el edificio en sí está disimulado en un recodo de una calle de las afueras, sin signos exteriores de prosperidad o de elegancia; al contrario, abunda el moho en las paredes exteriores y los cristales descoloridos de las ventanas aportan tristeza y decadencia. También puede ser que los que allí trabajan lo hacen en tareas anodinas y burocráticas, de las que no sirven para progresar en la carrera profesional de cada uno.
Al frente de ese edificio, con su oficina en la planta más alta, está Jackson Lamb, todo un personaje, de vuelta de todo, pero poseedor de la más preciada cualidad entre los que trabajan allí: a pesar de ser el más antiguo, no se saben los motivos por los que ha sido proscrito y enviado a ese lugar tan "horroroso, el peor de todos".
En la mañana de un día cualquiera, van llegando paulatinamente los hombres y mujeres a La Casa. Herron aprovecha para aportar descripciones físicas y detalles personales de los que van llegando. Lo hace con una sofisticada maestría. Muestra los rasgos diferenciadores de unos personajes ya de por sí inclasificables.
Parece que el primero en llegar, y el más nuevo en La Casa, es River Cartwright, un joven prometedor al que la mala suerte, o un "daltonismo auditivo", el confundir la orden de encontrar "una camisa azul y una corbata blanca" por "una camisa blanca y una corbata azul", le hacen tocar fondo hasta en el estatus de la propia Casa. Su error consistió en fracasar en el control y detención de un joven terrorista en una estación de King´s Cross totalmente abarrotada. Lamb continuamente se lo echa en cara, le encarga la misión de hurgar en la basura de un periodista en horas bajas y le recuerda que no está despedido porque su abuelo fue el Director de Operaciones (DO) del MI5.
Poco a poco van llegando: el propio Lamb; Roderick Ho, el experto en informática e internet; Catherine Standish, amante/cuidadora del último Director, que se suicidó en su compañía; Min Harper, quien se olvidó un disco duro con información secreta en un tren; Louise Guy, dedicada a vigilar en la Web páginas delictivas; Struan Loy, el chistoso; Kay White, degradada por no saber tener la boca cerrada; Jed Moody, un antiguo "perro" que asusta a los curiosos y Sidonie Baker, la estrella del equipo, la que une sus encantos con su inteligencia y su capacidad resolutiva.
Como advertía al principio, "Caballos lentos" (el nombre que se les da a los que son apartados a la Ciénaga) sirve de presentación a ese grupo de espías tan poco habitual, con tan poco glamour y, aparentemente, con tan pocas posibilidades de volver a Regent´s Park, el lugar al que todos quieren volver. Mientras tanto, se conforman con recibir órdenes sin explicación y realizar tareas farragosas y aburridas.
¿Quién os cae mejor? A mí, todos. ¿Quién creéis que va a alcanzar más protagonismo? Para mí, Lamb y River, por supuesto. También, Sidonie. Y confío mucho en el cotilleo que tanto le gusta a Roderick Ho.