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Capítulos 25 a 29

Libro que estamos comentando: 
El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha

Hola a todos y todas, aquí llegan algunas pistas de las lecturas de esta semana. 

Ah, antes que nada, insistir a quienes todavía no han puesto alguna imagen en sus perfiles que lo hagan, es para mí más fácil seguir vuestros comentarios y lecturas de esta manera.

Esta semana vamos a leer los capítulos XXV a XIX, nos metemos de lleno en Sierra Morena y nos enredamos también de lleno en la primera gran historia intercalada en el Quijote, se trata de este enredo (que casi parece vodevil) en el que andan perdidos Cardenio, Dorotea, Luscinda y don Fernando. Fijaos que vamos conociendo esta historia en varios momentos distintos y también gracias a voces distintas (son Cardenio en dos ocasiones y Dorotea en una quienes nos ayudan a armar el puzzle de la historia). También en estos capítulos veremos la primera separación de don Quijote y Sancho, y la reaparición de dos personajes bien importantes, el cura y el barbero. Pero fijémonos en algunos detalles capítulo a capítulo.

El capítulo XXV comienza con la petición de Sancho que más quiere volver a casa y ser pobre que estar callado (tal como le ordenó su amo), vamos conociendo página a página a este protagonista maravilloso del libro. Pero lo fundamental del capítulo es la penitencia que se autoimpone don Quijote (sin que la heridora de su corazón le haya dado razón alguna todo esto hace, ¡cuánto no hará cuando alguna razón tenga!, es tremendo) y el mandado que le hace a Sancho para que lleve una carta a la dueña de su corazón, a la mismísima Dulcinea del Toboso. En este momento Sancho conoce quién es la tal Dulcinea y la descripción que hace de la misma no tiene desperdicio. Como tampoco lo tiene la descripción de las locuras que el caballero de la Triste Figura hace por amor (o porque tiene que hacerlas como todo caballero).

 

Queda don Quijote solo en el capítulo XXVI y nos vamos de la mano de Sancho Panza directos al reencuentro del cura y de maese Nicolás, el barbero. Hay algún buen rato de risa (esa carta de memoria, ese no querer entrar en la venta) y sobre todo hay un hecho bien interesante: ahora el cura y el barbero entran en el juego de don Quijote para tratar de volverlo a casa, y quedan tocados también por la ficción. ¿Es imaginación mía o este al que llaman loco está consiguiendo que, poco a poco, todo a su alrededor se troque en artificio que se adapte a su mirada? No perdáis de vista el papel de Sancho en todo este enredo, que no termina de saber qué es lo cierto y qué lo falso.

 

En el capítulo XXVII conoceremos el final de la historia que contaba Cardenio a don Quijote cuando fue interrumpido y se escapó dejándola a medias. En esta ocasión el cura y el barbero serán más pacientes y Cardenio más mesurado. Conocido el motivo por el que Cardenio va a Sierra Morena ¿qué pensáis de este personaje? Yo es que le tengo un punto de manía, me parece un cobarde: espera que Luscinda se suicide en el altar como prueba de amor, y luego en el momento de la boda cuando ocurre lo que ocurre (y que no os voy a desvelar) él no hace absolutamente nada, se va, huye, sin intervenir (y ni siquiera ver el desenlace). Me encantará saber vuestra opinión sobre él.

 

El capítulo XXVIII comienza con la cuarta y última parte de este primer libro del Quijote (la más larga) y lo hace dando paso a otra mujer importante dentro de la trama, se trata de Dorotea (también conocida como princesa de Micomicona de Guinea). Gracias a Dorotea conocemos otra parte de la historia de Cardenio y Luscinda, la que atañe a don Fernando y ella misma. ¿No os encanta lo transitada que está este agreste punto de Sierra Morena y el estupendo azar que nos permite reunir a estos personajes?, no va a ser la primera vez que el azar nos facilite la trama (aunque resulte ser un azar verosímil (la huida de Dorotea desde su casa en algún lugar de Andalucía).

Pero me interesará saber vuestra opinión sobre Dorotea, sobre lo que ha vivido y las decisiones que ha ido tomando.

 

En el capítulo XIX los protagonistas de esta historia intercalada se suman a la trama central del libro y colaboran con el cura y el barbero en su invención para reconducir a don Quijote a casa. Quizás os sorprenda la alegría con la que Dorotea accede a entrar en el juego y la mansedumbre de Cardenio (¿no le estáis cogiendo vosotros un poco de manía también?). Sancho Panza vuelve a sus cuentas (sus pollinos, sus súbditos, sus dineros...): ¿no os parece que anda algo tocado de ficción también, como si don Quijote le hubiera inoculado un punto de su locura?, ¿o lo seguís viendo cuerdo, algo ignorantón y muy pegado a la tierra y los dineros? 

No os perdáis el milagro de las barbas donde parece que ni lo más evidente ve ya don Quijote ¿o es que tal vez don Quijote prefiere dejarse convencer del clérigo cuando le habla de ensalmos mágicos, cosa que hasta entonces parecía estar sólo en los libros y en su cabeza y ahora puede ver y escuchar de boca de otros?

El grupo se pone en marcha con la princesa Micomicona a la cabeza hacia nuevas aventuras y capítulos que están por llegar.

 

En fin, una lectura bien interesante para estos días. Que la disfrutéis.

Saludos

Pep

 

 

Créditos de las imágenes. Las ilustraciones son de Jaime Pahissa y Laporta, son cromos de la edición hecha por Fidel Giró en 1897 (gracias por la información, Ángeles Jiménez). Tomados de aquí: Locura de don Quijote, Dorotea y Princesa Micomicona.